La malignidad del
cáncer es variable, según la agresividad de sus células y demás características
biológicas de cada tipo tumoral. En general, el comportamiento de las células
cancerosas se caracteriza por carecer del control reproductivo que requiere su
función original, perdiendo sus características primitivas y adquiriendo otras
que no les corresponden, como la capacidad de invadir de forma progresiva y por
distintas vías órganos próximos, o incluso diseminándose a distancia, con
crecimiento y división más allá de los límites normales del órgano al que
pertenecían primitivamente, diseminándose por el organismo fundamentalmente a
través del sistema linfático o el sistema circulatorio, y
ocasionando el crecimiento de nuevos tumores en otras partes del
cuerpo alejadas de la localización original.
Las diferencias entre
tumores benignos y malignos consisten en que los primeros son de crecimiento
lento, no se propagan a otros tejidos y rara vez recidivan tras ser
extirpados, mientras que los segundos son de crecimiento rápido, se propagan a
otros tejidos, recidivan con frecuencia tras ser extirpados y provocan la
muerte en un periodo variable de tiempo, si no se realiza tratamiento. Los
tumores benignos pueden recurrir localmente en ciertos casos, pero no suelen
dar metástasis a distancia ni matar al portador, con algunas excepciones. Las
células normales al entrar en contacto con las células vecinas inhiben su
multiplicación, pero las células malignas no tienen este freno. La mayoría de
los cánceres forman tumores sólidos, pero algunos no, por ejemplo
la leucemia.
Que quede en constancia
que lo hice no por burla sino en homenaje a un compañero que esta con esta
enfermedad y le deseo de todo corazón que se mejor muy pronto.
Bueno tu trabajo..!!
ResponderEliminarmuy bien :3
ResponderEliminarBien hecho tu trabajo sigue asii
ResponderEliminarexelnte me gusto ta vacan
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